-Máster en Constelaciones Organizacionales y Coaching Sistémico

-Ingeniero Industrial y Director de Proyectos

-Terapeuta Gestalt y en Constelaciones Familiares

-Máster en Marketing y Comunicación

En este artículo te quiero transmitir las bases de la Sistémica, para que las puedas aplicar en cada decisión que tomes en tu proyecto.

Antes de explicarte las 3 leyes, es necesario que entiendas que es la Ciencia Sistémica… seré breve.

¿Qué es la Visión Sistémica?

La denominada visión sistémica, es una manera diferente de ver las cosas, una manera amplia de entender la realidad. Una vez la incorpores a tu vida ya no veras nada de manera aislada, tendrás la certeza de que tanto tu como tu proyecto pertenecéis a diversos sistemas más amplios y a su vez tenéis subsistemas, el universo es fractal.

Todo está conectado entre sí en una malla de multiconexiones, de manera que la forma tradicional de análisis que te han enseñado, basada en fragmentar para entender, queda totalmente obsoleta. Ya no puedes seguir viendo la realidad a trozos, no basta con analizar el asunto que te interesa de manera aislada, debes entender también las interconexiones, la relación con los otros elementos y sistemas, y no solo en presente, también hay que entender el pasado y aprender a proyectar el futuro.

“Lo importante es invisible a los ojos” El principito.

Vivimos en una realidad multidimensional y cuántica, aunque hay quienes se niegan a verlo, pero ignorar la ley de la gravedad no te exime de su influencia, así que cuanto antes aprendas las leyes sistémicas, antes podrás dirigir tu proyecto hacia donde deseas.

Definición de Sistema: Conjunto de elementos interconectados entre sí, en relación dinámica, con patrones de comportamiento y con un objetivo común.

Todo vive

Todo en el universo es energía, sonido y vibración, por lo tanto todo está vivo, en interrelación dinámica y en continuo cambio. Para entender cómo se influencias los elementos, debes percibir y considerar la energía de todas las cosas, presentes y pasadas, solo así tomarás las decisiones correctas, y para esto es imprescindible activar sensores que quizás tenías en letargo…intuición, sensibilidad, percepción, etc. Solo es cuestión de empezar a ponerle consciencia y de practicar, al igual que un musculo, lo desarrollaras rápidamente con el uso.

Objetivo común

Cada sistema tiene un objetivo principal hacia el que todos los elementos se orientan y se ordenan. Sin la consciencia de objetivo no puede haber orden, ni éxito, ni evolución para tu Proyecto.

Lo que no decides conscientemente con propósito y objetivos, lo decide tu inconsciente, o lo que es peor, el inconsciente colectivo, transfiriendo todos los patrones de miedo, pensamientos limitantes, escasez, fidelidades ocultas a problemas del clan familiar o sistema social, etc

¿Has escrito cuál es el propósito de tu proyecto?; ¿Eres consciente de cuál es tu misión de vida, la misión que estás cumpliendo a través de tu Proyecto? ¿Qué quieres aportar al poner tus dones al servicio? ¿A quienes quieres ayudar y por que?

¿Has determinado los objetivos de cada uno de los principales sistemas a los que perteneces como Ser (sistema personal, sistema de pareja, sistema familiar, sistema social, sistema vocacional y sistema profesional)?

Para funcionar de manera adecuada, debes ser consciente de los objetivos de cada uno de estos sistemas principales.

Hay 3 Macro Objetivos que son intrínsecos al nacimiento de un nuevo sistema y que no cambian con el tiempo, quedan fijados al nacer el sistema:

1-Supervivencia: todo sistema quiere sobrevivir

2-Evolución: todo sistema quiere evolucionar y expandirse.

3-Propósito: todo sistema tiene un propósito principal y quiere cumplirlo

Además de estos 3 macro objetivos, debes determinar los objetivos para cada ciclo o etapa de la vida del sistema. Por ejemplo, para tu sistema de Proyecto no será el mismo objetivo si estás en una etapa de Gestación, o en una etapa de Inicio, de Consolidación o de Expansión. Cada etapa necesita focalizarse en objetivos diferentes a corto, medio y largo plazo.

Campo

Llegados a este punto, te tengo que informar de que tu sistema profesional tiene su propia inteligencia central, llamada Campo (campo cuántico, campo sistémico o campo morfo genético) que lo gestiona, almacena toda la información y también vela por el cumplimiento de las 3 leyes sistémicas.

Todos hemos visto, por ejemplo, un cardumen de peces moviéndose al unísono y en formación armoniosa, ¿quién los dirige?, es precisamente el campo del sistema que forman el que los gestiona, están todos íntimamente conectados a él y cumplen los designios de manera automática.

Además cualquier elemento del sistema puede acceder a la información del campo, si por ejemplo una especie aprende algo nuevo, en poco tiempo ese conocimiento está disponible para ser «descargado» por cualquier ser que pertenezca a dicho sistema.

De la misma manera, si se transgrede alguna de las 3 leyes sistémicas (generación de un hecho relevante sistémico o causa raíz de un asunto), el Campo empezará a provocar Dinámicas Ocultas para que dichos sucesos sean vistos y corregidos, son movimientos energéticos o patrones de conducta, que finalmente se materializan en la realidad en forma de síntomas o consecuencias negativas para los objetivos del sistema.

El proceso suele ser dilatado en el tiempo, pasa algún tiempo entre que se produce el suceso y las dinámicas ocultas decantan en la realidad (se materializan en hechos tangibles), lo cual dificulta el poder ver la causa efecto, es por esto que a menudo tenemos un problema en nuestro proyecto y no sabemos el origen (causa raíz), incluso muchas veces simplemente no nos lo preguntamos, ya que a menudo confundimos causa con efecto y simplemente intentamos solucionarlo queriendo tapar los síntomas.

Ejercicio: conecta con el campo de tu proyecto y determina su estado de salud. Recuerda que los sistemas están vivos, y por lo tanto tienen un nivel de salud determinado. ¿Tu proyecto está sano y vital o débil y enfermo?. Puntúa del 1 al 10 el estado de salud de tu Proyecto.

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Ahora ya podemos pasar a las leyes sistémicas.

1ª LEY SISTÉMICA – LA LEY DE LA PERTENENCIA

La primera ley nos dice que todos los elementos de un sistema tienen derecho propio a formar parte del mismo, y por ende, a que se les reconozca y valore.

Pero no hablamos solo de las personas (fundador, colaboradores, clientes, etc) esta ley se refiere a todos los elementos, es decir, elementos tangibles (productos, servicios, local, dinero, etc) e intangibles (objetivos, formación, experiencia, valores, historia, sucesos, etc).

Cuando hay reconocimiento y valorización hay armonía, plenitud, vitalidad, fortaleza y felicidad. Todo y todos se sienten incluidos y reconocidos, produciéndose un marco ideal para la colaboración, la creatividad, el flujo de ideas y favores.

Además el proyecto desarrollará rápidamente raíces sólidas y extensas, que le darán sustento de nutrientes y una base fuerte que soportará bien las épocas difíciles.

Por el contrario, cualquier falta de reconocimiento o valorización, voluntario o involuntario, a un elemento del proyecto, será sentido por el campo como una exclusión, y en consecuencia debilitado y penalizado. Cuando digo penalizado quiero decir que se crearán dinámicas que perjudicarán la evolución de tu proyecto, no por castigar, sino para ser visto para poder restablecer el orden.

¿Y cuáles serán los síntomas?

Por ejemplo, haciendo que los clientes no vengan. Te tengo que decir que, como clientes, nos ponemos de manera inconsciente, muy sensibles a estas cuestiones. Seguro has notado, muy claramente, que en el momento de decidir una acción de compra, hay algo que no sabes que es, pero hace que prefieras y estés más a gusto comprando aquí y no allí. Ese es tu sensor sistémico, que prefiere relacionarse con sistemas sanos y armoniosos, es lógico, todos preferimos relacionarnos con quien nos aprecia y reconoce.

El reconocimiento tiene que ver con considerar, recordar, mencionar, agradecer, honrar, respetar, dar su lugar, valorar, etc. Es decir, lo contrario a excluir, ignorar, esconder, avergonzarse o despreciar.

Un ejemplo de incumplimiento de esta ley, habitual en proyectos de emprendedores, es la falta de reconocimiento de la valía personal (desvalorización) por hechos relevantes de la infancia, lo cual suele tener como síntoma la descapitalización del proyecto. Si por ejemplo no cobramos tarifas justas por nuestros servicios estamos desvalorizando o no reconociendo el servicio que damos, y todo el proyecto se debilita.

O, también, por ejemplo, no reconocer y agradecer suficientemente al origen del dinero con el que iniciaste el proyecto, o no valorar una profesión anterior que aportó el sustento económico, el conocimiento o la experiencia para poder iniciar el proyecto actual.

Llegados a este punto quiero que hagas un primer ejercicio importante para tu proyecto.

Haz una lista de todos los elementos significativos de tu proyecto

Para estructurar, puedes ordenarlos por:

· Personas (las actuales y las que estuvieron)
· Productos y servicios
· Espacio físicos (locales, tiendas, etc)
· Medios de producción, de servicio o de fabricación
· Proveedores, clientes y colaboradores
· Talentos y dones
· Formaciones, conocimientos y experiencias
· Planes, objetivos y estrategias
· El entorno social y las costumbres y usos de las personas del barrio, ciudad, provincia y país
· Los otros actores del mercado
· Los elementos claves de la historia del proyecto
· Hechos significativos que lo hayan beneficiado o perjudicado (ruinas, estafas, pérdidas de patrimonio, premios, bonificaciones, cambios, ventas clave, adquisición de contratos o clientes clave, expansión a nuevos mercados, adquisición de nuevas habilidades, etc…)

Como ves la lista podría ser infinita, pero aquí entra en juego el factor de importancia, todo cuenta, pero hay cosas de muy poca importancia cuya afectación es mínima y sin embargo, hay cosas que son tan importantes, que sin reconocimiento y agradecimiento el proyecto no puede seguir adelante. En estos casos hay que hace alguna acción que restablezca el equilibrio.

Los hechos relacionados con el reconocimiento y la valorización se integran en la infancia con la buena mirada de los padres y la presencia tanto física como emocional de estos, si tienes problemas para integrar la valorización te recomiendo revises la relación con tu niño interior y los hechos relevantes sucedidos en las primeras etapas de la vida.

2ª LEY SISTÉMICA – LA LEY DEL ORDEN JERÁRQUICO

La segunda ley te dice que cada elemento de tu proyecto tiene su lugar y posición según un orden jerárquico. Es decir, que todos los elementos tienen derecho a pertenecer, pero cada uno tiene su importancia y por lo tanto su lugar con respecto a los demás y con respecto a los objetivos del sistema.

La jerarquía entre los elementos se genera en función de estos 4 factores:

1-La importancia con respecto al objetivo

2-El orden de llegada, es decir, de la antigüedad.

3-Especificaciones especiales del elemento

4-Compromiso o vinculación

Cuanta más conciencia tengas del orden y de las jerarquías de los elementos de tu proyecto, más sabias serán tus decisiones, más ordenado estará tu proyecto y mejor fluirá su energía.

Esto se traduce en facilidad para consolidar objetivos, buen flujo económico, fortaleza de la estructura, claridad en la estrategia y las funciones, alegría, optimización de esfuerzos y falta de tensiones innecesarias. Cuando en un Proyecto los elementos clave están ordenados, todo el Proyecto descansa y la energía fluye.

Si, por el contrario, no reconoces la ley del orden jerárquico, no podrás consolidar tus objetivos ni crear una estructura en el proyecto que sostenga el crecimiento. Además habrá lastres y bloqueos, es decir, que la energía no fluirá y cuando la energía no fluye se estanca y se colapsa.

Así por ejemplo, si no tienes claramente ordenados los servicios por orden jerárquico, te puedes deslumbrar con cualquier servicio nuevo, pero no le darás la atención necesaria a los servicios más importantes (los que aportan mayor facturación y los más antiguos).

Problemas similares pueden suceder si no jerarquizas a los buenos clientes, ya que estos no se sentirán compensados ni valorados en su justa medida, en consecuencia no se convertirán en clientes recurrentes y tampoco te prescribirán a sus conocidos, lo cual es clave para la supervivencia y la expansión de cualquier Proyecto.

Normalmente el equilibrio jerárquico se integra en la infancia con el orden y buen lugar dentro de la estructura familiar. También tiene que ver con la integración del arquetipo masculino a través del padre y de los hombres de la familia, si tienes dificultades con el orden y la jerarquía te recomiendo que revises estos aspectos.

3ª LEY SISTÉMICA – LEY DEL EQUILIBRIO ENTRE DAR Y RECIBIR

La tercera ley dice que el intercambio energético (dar y recibir) entre todos los elementos del sistema, debe estar en equilibrio.

Esto aplica tanto entre los elementos de tu proyecto como entre tu proyecto y otros sistemas, es decir, internamente y externamente.

Pero cuidado, debes guardar un equilibrio dinámico, no estático, es decir, que siempre debes dar un poquito más de lo que recibes, para mantener relaciones permanentes y expansivas.

Primero en el servicio.

Tu objetivo debe ser dar un servicio excelente en todos los aspectos y dar un poco más de lo que tu cliente espera recibir, de esta manera tu clienta además de sentirse cuidado, se sentirá levemente en deuda contigo y deseará compensarlo, ya sea siendo fiel a tus servicios y prescribiéndote o sus conocidos.

Con el paso del tiempo, por haberse convertido en un cliente fidelizado, deberás tener detalles con el (ofertas exclusivas o servicios extras, por ejemplo). De esta manera siempre crece la relación, tanto en calidad como en cantidad. Esta es la manera de expandir de manera sólida tu Proyecto.

Pero cuidado, lo importante aquí es la medida, si por ejemplo tu no le cobras un servicio, entonces la sensación de deuda será excesiva y sin saber por qué, se sentirá mal contigo y romperá la relación.

También la ley aplica en lo contrario, es decir, si alguien te hace un agravio hay que compensarlo, pero un poquito menos para restablecer el equilibrio.

Por ejemplo, si un colaborador incumple lo pactado y te aporta un servicio de calidad inferior a lo estipulado, en tal caso deberás exigirle una compensación para restablecer la relación, de no hacerlo, no solo se terminará rompiendo la relación, sino que supondría una desconsideración hacia tu propio sistema interno.

Otro ejemplo típico de incumplimiento de esta ley sería, si por ejemplo, tienes una organización con un equipo de colaboradores con igualdad de jerarquía de puesto, retribuirles de manera similar, sin considerar la antigüedad, el compromiso o los conocimientos especiales de cada uno de ellos, sería un error grave. La retribución debe considerar todos esos factores comparativos para ser percibida como justa por el que la recibe.

Saber dar y recibir se aprende con el íntimo contacto con la madre. La madre nos enseña el concepto del amor incondicional (que es la energía que expandirá nuestros proyectos). La madre lo da todo por su hijo sin esperar nada a cambio. Con la madre aprendimos a recibir y por lo tanto a dar, ya que son dos caras de la misma moneda. Si tienes problemas con esta ley, te sugiero que revises tu relación interna y el vinculo emocional con la madre.

Bueno, hasta aquí las tres leyes, espero que las apliques en consciencia en tu Proyectos para poder conseguir así todo el éxito y la abundancia que mereces!!

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