En este artículo te quiero transmitir las bases de la Sistémica, para que las puedas aplicar en cada decisión que tomes en tu proyecto.

Antes de explicarte las 3 leyes, es necesario que entiendas que es la Sistémica… seré breve.

¿Qué es la Sistémica?

La denominada visión sistémica es una manera diferente de ver las cosas, una manera amplia de entender la realidad. Una vez la incorpores a tu vida ya no veras nada de manera aislada, tendrás la certeza de que tanto tu como tu proyecto pertenecéis a diversos sistemas más amplios y a su vez tenéis subsistemas, el universo es fractal.

Todo está conectado entre sí en una malla de multiconexiones, de manera que la forma tradicional de análisis que te han enseñado, basada en fragmentar para entender, queda totalmente obsoleta. Ya no puedes seguir viendo la realidad a trozos, no basta con analizar el asunto que te interesa de manera aislada, debes entender también las interconexiones, la relación con los otros elementos y sistemas, y no solo en presente, también hay que entender el pasado y aprender a proyectar el futuro.

“Lo importante es invisible a los ojos” El principito.

Vivimos en una realidad multidimensional y cuántica, aunque hay quienes se niegan a verlo, pero ignorar la ley de la gravedad no te exime de su influencia, así que cuanto antes aprendas las leyes sistémicas, antes podrás dirigir tu proyecto hacia donde deseas.

Definición de Sistema: Conjunto de elementos, en relación dinámica, con un objetivo común.

Todo vive

Todo en el universo es energía, sonido y vibración, por lo tanto todo está vivo y en interrelación dinámica y en continuo cambio. Para entender cómo se influencias los elementos, debes percibir y considerar la energía de todas las cosas, presentes y pasadas, solo así tomaras las decisiones correctas, y para esto es imprescindible activar sensores que quizás tenías en letargo…intuición, sensibilidad, percepción, etc. Solo es cuestión de empezar a ponerle consciencia y de practicar, al igual que un musculo, lo desarrollaras rápidamente con el uso.

Objetivo común

Cada sistema tiene un objetivo principal hacia el que todos los elementos se orientan y se ordenan. Sin la consciencia de objetivo no puede haber orden, ni éxito, ni evolución para tu proyecto.

Lo que no decides conscientemente, lo decide tu inconsciente, o lo que es peor, el inconsciente colectivo.

¿Has escrito cuál es el objetivo (o misión) de tu proyecto?

¿Te has planteado cuál es el objetivo de cada uno de los principales sistemas a los que perteneces (personal, pareja, amigos, familia propia, familia de origen, social, etc)?

Campo

Llegados a este punto, te tengo que informar de que tu sistema proyecto profesional tiene su propia inteligencia central, llamada campo (campo cuántico, sistémico o morfo genético), que lo gestiona y vela por el cumplimiento de las 3 leyes sistémicas.

Es este campo el que decide sobre el funcionamiento de tu proyecto, generando dinámicas ocultas, así las llamamos, que finalmente se materializan en la realidad, en forma de síntomas o consecuencias, negativas o positivas a tus intereses.

Todos hemos visto, por ejemplo, un cardumen de peces moviéndose al unísono y en formación armoniosa, ¿quién los dirige?, es precisamente el campo del sistema que forman el que los gestiona, están todos íntimamente conectados a el y cumplen los designios de manera automática.

En el caso de los sistemas profesionales, el proceso es más dilatado en el tiempo, lo cual dificulta el poder determinar la causa efecto, es por esto que a menudo tenemos un problema en nuestro proyecto y no sabemos el origen (causa raíz), incluso muchas veces simplemente no nos lo preguntamos, ya que a menudo confundimos causa con efecto.

Conecta con el campo de tu proyecto y determina su estado de salud

Recuerda que los sistemas están vivos, y por lo tanto tienen un nivel de salud determinado

¿Tu proyecto está sano y vital o débil y enfermo?

Ahora ya podemos pasar a las leyes sistémicas.

1ª LEY SISTÉMICA – LA LEY DE LA PERTENENCIA

La primera ley nos dice que todos los elementos de tu sistema tienen derecho propio a formar parte del mismo, y por ende, a que se les reconozca. Cuando hay reconocimiento hay armonía, plenitud, vitalidad, fortaleza y felicidad. Todo y todos se sienten incluidos y reconocidos, produciéndose un marco ideal para la colaboración, la creatividad, el flujo de ideas y favores.

Además el proyecto desarrollará rápidamente raíces sólidas y extensas, que le darán sustento de nutrientes y una base fuerte que soportará bien las épocas difíciles.

Por el contrario, cualquier falta de reconocimiento, voluntario o involuntario, a un elemento del proyecto, será sentido por el campo como una exclusión, y en consecuencia debilitado y penalizado. Cuando digo penalizado quiero decir que se crearan dinámicas que perjudicarán la evolución de tu proyecto, no por castigar, sino como forma de restablecer el orden.

¿Y cuáles serán los síntomas? Por ejemplo, haciendo que los clientes no vengan. Te tengo que decir que, como clientes, nos ponemos de manera inconsciente, muy sensibles a estas cuestiones. Seguro has notado, muy claramente, que en el momento de decidir una acción de compra, hay algo que no sabes que es, pero hace que prefieras y estés más a gusto comprando aquí y no allí. Ese es tu sensor sistémico, que prefiere relacionarse con sistemas sanos y armoniosos, es lógico, todos preferimos relacionarnos con quien nos aprecia y reconoce.

El reconocimiento tiene que ver con considerar, recordar, mencionar, agradecer, honrar, respetar, dar su lugar, valorar, etc. Es decir, lo contrario a excluir, ignorar, esconder, avergonzarse o despreciar.

Un ejemplo de incumplimiento de esta ley, habitual en proyectos de emprendedores o en organizaciones familiares, es no darse cuenta de que la pareja (o relación más cercana) que te ayuda y aconseja, también forma parte del proyecto.

Otro problema típico, de falta de reconocimiento, son las organizaciones o proyectos que han perdido sus raíces y no recuerdan a los fundadores, esto causa un debilitamiento progresivo de toda la organización.

O, también, por ejemplo, no reconocer y agradecer suficientemente al origen del dinero con el que iniciaste el proyecto.

Otro problema habitual, es excluir el error como parte intrínseca de las tareas y del método de evolución, esto crea organizaciones o proyectos sobre tensionados o donde el miedo y la falta de comunicación espontánea son la tónica predominante, además de falta de creatividad y falta de aprendizaje (ya que los errores es la principal fuente de evolución).

También la falta de reconocimiento de un perjuicio se castiga gravemente, si por ejemplo un producto o un servicio mal dado ha causado daño a tu cliente, deberás reconocerlo y compensado inmediatamente para evitar consecuencias mayores. A veces dichas consecuencias surgen al cabo de años, bloqueando las ventas o la entrada de nuevos clientes.

Llegados a este punto quiero que hagas un primer ejercicio importante para tu proyecto.

Ejercicio 1

Haz una lista de todos los elementos significativos de tu proyecto

Para estructurarte, puedes ordenarlos por:

· Personas (Las actuales y las que estuvieron)
· Productos y servicios
· Espacio físicos (locales, tiendas, etc)
· Medios de producción, de servicio o de fabricación
· Proveedores
· Clientes
· Colaboradores
· Talentos y dones
· Formaciones, conocimientos y experiencias
· Planes, proyectos y estrategias
· Fondos, activos e inversiones
· El entorno social y las costumbres y usos de las personas del barrio, ciudad, provincia y país
· Los otros actores del mercado
· Los elementos claves de la historia del proyecto
· Hechos significativos que lo hayan beneficiado o perjudicado (ruinas, estafas, premios, bonificaciones, etc…)

Como ves la lista podría ser infinita, pero aquí entra en juego el factor de importancia, todo cuenta, pero hay cosas de muy poca importancia cuya afectación es mínima y sin embargo, hay cosas que son tan importantes, que sin reconocimiento y agradecimiento el proyecto no puede seguir adelante. En estos casos hay que hace alguna acción que restablezca el equilibrio.

2ª LEY SISTÉMICA – LA LEY DEL ORDEN JERÁRQUICO

La segunda ley te dice que cada elemento de tu proyecto tiene su lugar según un orden jerárquico. Es decir, que todos los elementos tienen derecho a pertenecer, pero cada uno tiene su importancia y por lo tanto su lugar con respecto a los demás.

La jerarquía entre los elementos se genera en función de la importancia con respecto al objetivo y también del orden de llegada, es decir, de la antigüedad.
Cuanta más conciencia tengas del orden y de las jerarquías de los elementos de tu proyecto, mas savias serán tus decisiones, más ordenado estará tu proyecto y mejor fluirá su energía.

Esto se traduce en facilidad para consolidar objetivos, fortaleza de la estructura, claridad de funciones, optimización de esfuerzos y falta de tensiones innecesarias.

Si, por el contrario, no reconoces esta ley, habrá falta de comunicación y colaboración interna y externa, problemas recurrentes de coordinación, excesivo esfuerzo para cumplir objetivos, es decir, que la energía no fluirá por no haber una estructura ordenada, y cuando la energía no fluye se estanca y se colapsa.

Así por ejemplo, si entra un nuevo socio al proyecto, siempre deberá mostrar mucho respeto por los otros socios, ya que se incorpora a un proyecto que existe gracias a los que estaba antes que él. Si no muestra el debido respeto a este hecho, pronto empezarán a surgir problemas de todo tipo. Otro desorden típico de jerarquía entre socios es no reconocer que entre dos socios fundadores, el que tuvo la idea tiene un rango superior.

Es fundamental que consideres esta ley también con los clientes. Los clientes antiguos deberán ser considerados de manera especial (con respecto a los nuevos), si no lo has hecho ya, fija cuanto antes una estrategia para tener detalles y premios con los clientes fidelizados. ¿Te has fijado en esos anuncios que premian a los nuevos clientes?, ¿Cómo se sienten los clientes actuales?.

Ordena por importancia y jerarquía los elementos del ejercicio 1

· Recorta tiras de papel y escribe en cada una de ellas un elemento

· Disponlos físicamente en el espacio configurando una matriz cuadrada (filas y columnas). Cada categoría una fila.

· En las filas de arriba los grupos de elementos más importantes

· Los elementos de rango superior a la derecha de los de rango inferior

· Te aconsejo que lo hagas de manera muy consciente, registrando en tu cuerpo todo lo que sientes durante el ejercicio

Ya has plasmado tu imagen interna del proyecto. Hazle una foto y revísala de vez en cuando haciéndote la siguiente pregunta ¿Es el orden correcto, falta algo o alguien?

3ª LEY SISTÉMICA – LEY DEL EQUILIBRIO ENTRE DAR Y RECIBIR

La tercera ley dice que siempre debes guardar un equilibrio entre el flujo de dar y recibir, es decir, el intercambio energético (servicios, dinero, favores, etc)

Esto aplica tanto entre los elementos de tu proyecto como entre tu proyecto y otros sistemas, es decir, internamente y externamente.

Pero cuidado, debes guardar un equilibrio dinámico, no estático, es decir, que siempre debes dar un poquito más de lo que recibes, para mantener relaciones permanentes y expansivas. Atención aquí, un poco más, pero no mucho más. Si das mucho más de los que recibes lo que haces es romper la relación, ya que la otra parte se siente en deuda e inconscientemente quiere alejarse.

Primero en el servicio. Tu objetivo debe ser dar un servicio excelente en todos los aspectos y cobrar un poco menos de lo que tu cliente percibe como justo, de esta manera tu clienta además de sentirse cuidado, se sentirá levemente en deuda contigo y deseará compensarlo, ya sea siendo fiel a tus servicios, prescribiéndote o recomendándote.

Con el paso del tiempo, por haberse convertido en un cliente fidelizado, deberás tener detalles con el (ofertas exclusivas o servicios extras, por ejemplo). De esta manera siempre crece la relación, tanto en calidad como en cantidad. Esta es la manera de expandir de manera sólida tu proyecto. Pero ojo, lo importante aquí es la medida, si por ejemplo tu no le cobras un servicio, entonces la sensación de deuda será excesiva y sin saber por qué, se sentirá mal contigo y romperá la relación.

También la ley aplica en lo contrario, es decir, si alguien te hace un agravio hay que compensarlo, pero un poquito menos para restablecer el equilibrio. Por ejemplo, un proveedor incumple lo pactado y te suministra un producto de calidad inferior a lo estipulado, en tal caso deberás exigirle una compensación para restablecer la relación, de no hacerlo, no solo se terminará rompiendo la relación, sino que supondría una desconsideración hacia tu propio sistema interno.

Otro ejemplo típico de incumplimiento de esta ley seria, si por ejemplo, tienes una organización con un equipo de colaboradores con igualdad de jerarquía de puesto, retribuirles de manera similar, sin considerar la antigüedad, el compromiso o los conocimientos especiales de cada uno de ellos, sería un error grave. La retribución debe considerar todos esos factores comparativos para ser percibida como justa por el que la recibe.

Saber dar y recibir se aprende con el íntimo contacto con la madre. La madre lo da todo por su hijo sin esperar nada a cambio. La relación con nuestros padres es la única excepción a esta ley, y solo se compensa en un marco más amplio, dando cuando somos adultos a nuestros propios hijos o aportando algo grande a la sociedad. Si tienes problemas con esta ley, revisa tu relación con los padres. En general “tener a los padres en el corazón” es garantía de éxito en la empresa.

Bueno, hasta aquí las tres leyes, espero que las apliques en consciencia en tu proyectos, par cualquier duda puedes escribirme y con gusto te la resolveré.

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